jueves, 25 de junio de 2009

USA no ganó, España perdió.

Por lo que vi en el partido, USA mereció la victoria, porque sus jugadores nunca aflojaron, siempre concentrados en su juego, no es un juego bonito, un fútbol champan, pero lo que si dio gusto ver fue la garra y el deseo de ganar, aquella ambición de lograr algo, cosa que no se le vio al equipo español.

No es necesario tener buenos jugadores, solo se necesita tener el alma, de tener aquella gana de querer hacer lo que quiere, de disfrutar, de concentrarse en lo que se está haciendo. Creo que todos los jugadores de USA no buscaron la victoria, buscaron no dejarse ganar y se encontraron con un equipo en el cual esperaron que se acomodara a lo que ya están acostumbrados.

Creo que España esperaba que este fuera un partido de trámite, de solo ir a tocar el balón y esperar el mejor partido que es contra Brasil, ahora ya estos últimos están advertidos de lo que se pueden encontrar, no es sólo de ir a jugar, a tocar y esperar que el gol caiga.

De los jugadores que siempre veo con ganas están, Pujol, Ramos y Torres, fueron los que vi con cierta gana de jugar, pero los demás los vi sin ánimos, como si fuera un entrenamiento, creo que lo que les falló fue creerse más, a no querer dejarse el todo dentro de la cancha a jugar para ganar, y para divertirse.

A quien vi más tranquilo fue a Del Bosque, no se inmutó con los goles, pareciera que ya los esperaba, y no se que les habrá dicho a sus jugadores, pero creo que trató, y lo más importante es la humildad, esta ha sido una lección para los jugadores, porque Del Bosque les dio muchas oportunidades a jugadores que no habían participado, tal parece que el verdadero equipo que ganó la EURO es el equipo que necesita España, no este que busca improvisar. Me pregunto si Del Bosque lo habrá hecho para mantener la buena vibra dentro del equipo, pero la verdad que para mi fueron los jugadores los que perdieron el encuentro.

lunes, 8 de junio de 2009

Querer es poder?

El sábado pasado se vivió un partido muy trascendente para la población salvadoreña, en un juego en el que se vive un orgullo ligero, es una clase de orgullo a la que yo le huyo. Se que el fanático amaneció tranquilo, feliz de encontrar una alegría que rara vez la halla, de sentir ese yo te lo dije!

De lo que si estoy admirado es de la actitud de los jugadores, de ambos equipos, en donde los salvadoreños que no han tenido un buen trato por parte de la dirigencia del fútbol nacional, y de los mejicanos que en igual sentido tampoco  la han tenido de su dirigencia nacional, pero están tranquilos porque tienen buenos ingresos de sus respectivos equipos que los emplean. Esto es de admirar en los salvadoreños, pues no tienen la tranquilidad que les da el tener un buen empleo, sentirse seguros de que sus familias tienen todo lo que necesitan, no así los mejicanos, que ellos si tienen esa tranquilidad, y es ahí de admirar las grandes disparidades.

El jugador salvadoreño salió por orgullo, por esa pequeña alegría de ganarle a un grande, de dejarse ver por el mundo y tal vez conseguir un mejor empleo. El mejicano seguro de su empleo no tiene esa motivación, especialmente por un equipo nunca ha alcanzado demasiado respeto en lo deportivo.

Querer es poder, siempre he oído eso, y yo he querido hacer mucho en mi ámbito laboral, pero también se tiene que dar todas las condiciones especiales para lograr algo, eso fue lo que obtuvieron los jugadores salvadoreños, y lo supieron aprovechar, porque no sólo es de querer, es de saber tener la oportunidad en el tiempo justo.

Ahora viene la resaca de la alegría, pues como en la ley de conservación de la energía nada se destruye, solo se transforma, así pues es de tomar con naturalidad y saber que uno está a gusto haciendo lo que más le gusta, sin presiones y buscando la paz interior en uno mismo. Creo que la clave es seguir siempre adelante, a pesar de que después de un gustazo viene un trancazo, pues a seguir adelante con la expectativas, con lo que uno quiere alcanzar, y tal vez…….